Polvo.

Dicen que polvo somos
y en polvo nos convertiremos.
Y yo les digo que no,
que no saben nada.
Y es que prefiero ser agua.
Prefiero ser agua, tierra y vida.
Yo seré carne, hueso y espina.
Veneno y antídoto,
seré la noche y el día.
Seré del viento y de las nubes,
seré mía y solo mía.
Seré tristeza y a ratos alegría.
Un poema o una canción.
Seré algo, seré alguien.
Seré yo.
Hasta que deje de ser.
Pero jamás seré polvo,
porque el polvo se olvida,
y se pierde como si nada.

Seré yo,
y no seré
olvidada.

73.

Se pasean tranquilos
tus dedos por mi espalda
Como aquel viajero
que se conoce todos los caminos.
Vacilantes y despreocupados
vagan por mi cuerpo
sin más quehacer
que el de complacer
a quien se complace
solo con alzar la vista
y ver que tus ojos
siguen puestos en los míos.