Tengo un pozo en la garganta
donde se hunden todas las palabras.
Tengo cien agujeros de bala en el costado
y un agujero de cañón.
Directo al corazón.

Me falta el aliento
se me escapa la vida
me vuelvo pálida
y me quedo fría.

Te has ido.

Me lloran los ojos
me cubren las lágrimas
me abraza el frío
y me tiemblan las manos.

Te has marchado.

Se me encharca el pecho
me duele el alma
se me nubla la vista
todo está oscuro.

Tú me has matado.

Anuncios

Polvo.

Dicen que polvo somos
y en polvo nos convertiremos.
Y yo les digo que no,
que no saben nada.
Y es que prefiero ser agua.
Prefiero ser agua, tierra y vida.
Yo seré carne, hueso y espina.
Veneno y antídoto,
seré la noche y el día.
Seré del viento y de las nubes,
seré mía y solo mía.
Seré tristeza y a ratos alegría.
Un poema o una canción.
Seré algo, seré alguien.
Seré yo.
Hasta que deje de ser.
Pero jamás seré polvo,
porque el polvo se olvida,
y se pierde como si nada.

Seré yo,
y no seré
olvidada.

73.

Se pasean tranquilos
tus dedos por mi espalda
Como aquel viajero
que se conoce todos los caminos.
Vacilantes y despreocupados
vagan por mi cuerpo
sin más quehacer
que el de complacer
a quien se complace
solo con alzar la vista
y ver que tus ojos
siguen puestos en los míos.

1315

Yo que te echo de menos,
tú que me echas de más.

Y nosotros.
Nosotros que luchamos
de la mano
en guerras sin bandos
ni vencedores.

Que andamos de puntillas
para no hacer ruido
a la hora de buscarnos
cuando queremos ser encontrados.

Que nos vemos sin mirarnos
y nos odiamos sin odiarnos
sólo por llevarnos la contraria.

Y nosotros que no supimos
cómo quedarnos.
Y yo que no sé si irme.
Y tú que no sabes si vas volver.

19O.

Viene a abrazarme el olvido
de la misma forma que tú lo hacías.
Y lo siento recorriendo mi piel
igual que tus abrazos imaginarios.
Recorriendo mi cintura
con la delicadeza de unas manos
que sabían lo que hacían.
Es curioso cómo
después de tanto y tantos,
de caricias, de besos furtivos,
de noches a oscuras
y verdades a la luz,
después de todo,
sigo recordando
aquel abrazo,
como si fuera el único
tan dulce y sincero
como nunca lo fuimos nosotros.